martes, 14 de enero de 2020

Plutón, la violencia y los procesos evolutivos


Mucho puede hablarse de Plutón, en astrología una fuerza planetaria que a menudo ha estado rodeado de una cierta mala fama que en estos tiempos recién comienza a disiparse. Plutón es un planeta transpersonal, por lo que está asociado a movimientos evolutivos de la vida en su conjunto, y dentro de dichos movimientos se encuentran nuestras trayectorias de vida con sus ciclos y vaivenes. El rol de estos planetas usualmente lo percibimos como penetrando y creando turbulencia en nuestras identidades cristalizadas, para así abrir el espacio y generar las circunstancias necesarias que garanticen la continuidad de nuestro proyecto de vida reflejado en la carta natal (la carta natal nos muestra el proyecto de vida del alma para su encarnación presente, recordemos).

Para comprender mejor estos movimientos evolutivos de la vida resulta de mucha ayuda dejar de lado toda noción preconcebida de moralidad y de “bien-mal”, ya que los movimientos evolutivos no funcionan en esta dinámica dual, si bien se nos escenifican en ella. Por ejemplo: en el diseño de la naturaleza, algunos animales se comen a otros y rasgan sus carnes para utilizarlas como alimento, en un acto donde podríamos decir que hay una fuerza y una “violencia” en la que vida y muerte danzan y se ponen cada una al servicio de la otra, haciendo que los ciclos naturales mantengan su equilibrio y la cadena alimenticia su orden. Cuando vemos estas imágenes de depredadores animales podemos reaccionar con desagrado ante el depredador y lástima hacia la “víctima”, pero la naturaleza no conoce ninguno de esos dos términos, simplemente reproduce un patrón de funcionamiento.

Del mismo modo, cuando hay puntos de inflexión en los movimientos evolutivos individuales o colectivos pueden sobrevenir grandes crisis, derrumbamientos, caídas de sistemas, de modos de vida, de certezas, cambio de condiciones, impulsos destructivos, violencia desatada, etc.

Sabemos que cuando Plutón (junto a otros planetas que se coordinan en el esquema de tránsitos de la carta astral) llega a ciertos puntos específicos de una carta es la señal indicadora de que estamos ad portas de un tiempo de traspaso profundo de formas, donde se abre la caja y salen las sombras danzantes que estaban enterradas en lo profundo de la psique y una danza de muerte y vida comienza tarde o temprano: Lo antes vivo, ahora necesita transferir su energía y su esencia al esquema, forma o patrón que ahora continuará el proceso, y a esto en ocasiones le llamamos decadencia, caída o muerte: es el fin de una cosa que pone su energía desintegrada al servicio de otra, de la que viene.

En estos procesos no hay moral implicada: no se trata necesariamente de que lo que ha de morir estuviera “mal” y por eso sucumbió. Se trata simplemente de que ya no es adecuado al momento presente del movimiento evolutivo. Es un proceso matemático y no moralista. La matriz dual en la que experimentamos lo que llamamos “realidad” tiene estos vaivenes por algún motivo: lo que sube, luego declina para subir de otra forma en la espiral siempre cambiante. Por esta razón tendemos a hablar de auge y decadencia, pero para la vida es solamente un movimiento que luego da paso a otro y a otro…

Ahora bien, una consecuencia de los tránsitos de Plutón en puntos críticos de una carta astral, sea a nivel colectivo o individual, es que las identidades que hemos construido (lo que creemos que somos) tambaleen temblorosas ante su posible desintegración: el que basó su identidad en su función de trabajador de un sistema económico que va directo a la decadencia puede empezar a sentir miedo cuando percibe que a dicho sistema le va llegando su hora y que va directo a su destrucción (“y quién seré ahora?”). Cuando estamos bajo un fuerte proceso plutoniano ya no nos es posible mantener vivo aquello a lo que le llegó su hora, y nuestras identidades se resisten a entregar la esencia de lo aprendido a nuestra alma, que ahora puja por desintegrarlas y desarmarlas. Y lo que usualmente hacemos es oponer resistencia con uñas y dientes. Y ahí es cuando entra en escena la “violencia” plutoniana, que asegura que el traspaso se hará, aun cuando ellas pataleen y griten. Y seguir resistiendo sólo contribuye a acumular frustración y sufrimiento porque un tránsito plutoniano intenso es simplemente un despertador (que por nuestro pataleo vivimos como crisis) que pone sobre la mesa y en plena luz del día, en plena evidencia lo que YA ESTABA ahí pero no se quería ni queríamos ver. ESE será el material, el sustrato de la transformación necesaria para continuar el proceso. Por eso es que cuando a un sistema colectivo (como ahora actualmente ocurre con el capitalismo) le llegó su hora, todo tipo de cosas que estaban reprimidas, negadas y no expresadas comienzan a aparecer: las sombras colectivas se levantan en plena luz del día pidiendo ser integradas a la conciencia del momento: todo lo excluido demanda nuestra atención con una fuerza tal que ahora sí que no podemos mirar hacia otro lado.

La mejor forma de transitar un movimiento plutoniano fuerte es colaborando con la destrucción interna de todo lo que ya no es funcional al momento, comprendiendo que la “muerte psíquica” de identidades que cargamos solamente deja mayor espacio para que emerjan las adecuadas al momento, a medida que vamos llevando a la luz todo lo que estaba escondido en el baúl de las represiones y de las sombras psíquicas, pues en realidad lo que vivimos como un final que da miedo es simplemente una transformación, del mismo modo que el proceso regido por Plutón que más miedo nos da – la muerte- es simplemente un traspaso de frecuencias, matemáticamente hablando.

En resumen, Plutón es la fuerza, la intensidad y la violencia necesaria para que la esencia de una forma sea traspasada a otra forma. Es la destrucción requerida para que las formas, los patrones y esquemas cristalizados, que llevan mucho tiempo asentados del mismo modo permitan su desintegración para que la fuerza vital pueda continuar su proceso ahora en otra forma y bajo otro esquema o patrón. Es la violencia que propicia el traspaso y que genera la desintegración que permitirá que una nueva vida emerja, que contiene también el material de la anterior pero ahora sirviendo a una nueva forma. Por este motivo se asocia este planeta a la muerte y la resurrección, que es una forma de aludir a las transformaciones profundas y radicales, donde nada queda exactamente igual que antes.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Decodificación biológica- Hipotiroidismo e hipertiroidismo

(Nota: la siguiente información es una guía general, y si bien en muchos casos es extraordinariamente precisa, cada caso es único y puede tener sus propios matices, que pueden estar no incluidos aquí. Es por ello que pretende servir de guía y no debe ser tomada como “receta” infalible.)

El hipotiroidismo y el hipertiroidismo a menudo están relacionados con conflictos con el TIEMPO. Si he sido diagnosticado/a con alguna de ellas debo buscar en mi psique inconsciente dicho conflicto con el TIEMPO. Es importante notar que aquí nos referimos a la percepción psíquica, interna del tiempo, que mi inconsciente lee como conflictiva. A qué me refiero cuando digo “conflictos con el tiempo”? Por ejemplo, a los siguientes: 

-Algo altamente stressante en mi vida se me está haciendo eterno y siento que no termina nunca (“Esto es de nunca acabar”). Por ejemplo, estoy atravesando una situación altamente conflictiva o desafiante, en la que vivo con una constante inquietud o miedo, y siento que eso no se resuelve y sigue y sigue…. En mi psique es como si me dijese a mí mismo/a: “Esto se me hace eterno, quisiera adelantar el tiempo para que terminase YA”. 

Ejemplo: Estoy en el internado, en un ambiente en que no me siento nada a gusto, sé que queda mucho tiempo aún antes de salir de esto y quisiera que terminase AHORA MISMO.

-Siento que más adelante en el tiempo hay un inminente acontecimiento conflictivo/desagradable que quisiera evitar a toda costa, como si en ese ámbito yo fuese “camino al matadero”, y entonces el conflicto es que “No quiero que eso ocurra”("Ojalá pudiese detener el tiempo para que no llegue ese día"). 

Ejemplo: Una persona muy querida para mí se irá muy lejos (viaje, muerte) en 6 meses y sé que una despedida es inminente y no la veré nunca más (es decir, en mi psique algo se termina). Por lo tanto, quisiera que el tiempo se detuviese o pasara MÁS LENTO; o tal vez que yo pueda tener MÁS TIEMPO para vivir muchas cosas con esa persona antes que se vaya, en el limitado tiempo que me queda. 

-Hay algo que quiero hacer, ver realizado o concretado y que nunca logro hacerlo o nunca pareciese “llegar”, como una meta que percibo como “lejana”, que voy ETERNIZANDO y que cada vez que me acerco a ella, me lo vivo como que no termino de dar el paso para llegar. 

Ejemplo: Una vez terminados mis estudios quiero dedicarme a la música como pasatiempo, pero siento que ese momento en que pueda hacerlo nunca llega, lo voy postergando y se aleja cada vez. 

-Tengo mucho por hacer y muy poco tiempo, siento que no soy lo suficientemente bueno/a en lo que hago y que debo hacerlo mejor. O tal vez tengo muchas cosas que atender y siento que el TIEMPO se “me va” fugazmente, y nunca me alcanza para hacer todo lo que quiero. 

Ejemplo: Acabo de tener otro hijo y entre el trabajo, trámites, rutinas y los otros hijos siento que el tiempo se me esfuma y nunca me alcanza para hacer todo lo que quisiera en los diferentes ámbitos de la vida. Quisiera ser MÁS RÁPIDO/A para alcanzar a hacer/vivir todo lo que deseo. 

-Tengo algún conflicto asociado al rendimiento y a la exigencia y siento que debo cumplir con todo de manera impecable, excelente, y en el tiempo que se espera de mí. 

Ejemplo: en mi hogar se valora enormemente la solvencia académica, por lo que debo aprobar cada asignatura o materia con niveles de excelencia o en caso contrario se desatará la ira de mi padre o de mi madre. En consecuencia, debo cumplir y aprenderlo todo (pues no me puedo dar el lujo de fallar) en el limitado tiempo que tengo antes de cada examen, por lo tanto necesito ser RÁPIDO para saberlo todo ANTES del examen o de que el profesor pregunte. Se espera que yo sea una máquina de respuestas. 

Cabe mencionar que la diferencia entre hiper e hipotiroidismo viene dada por un matiz en el conflicto que disparo en mi psique: usualmente el hipertiroidismo está asociado con una necesidad de ACELERAR, IR MÁS RÁPIDO en el tiempo, mientras que el hipotiroidismo se vincula con una necesidad de FRENAR, DETENER, ETERNIZAR el tiempo. Ante este requerimiento, el inconsciente biológico responde haciendo el cambio respectivo en el metabolismo. 

Si bien puede haber otros conflictos asociados a la condición hiper o hipo tiroidea, estos son los que se suelen hallar con mayor frecuencia. 

Finalmente, resulta adecuado recordar que lo que genera el conflicto psíquico-biológico conocido como enfermedad, es la VIVENCIA de la situación; es decir, cómo yo me vivo dicho acontecimiento, ya que eso es lo que genera una entrada activa de datos que el inconsciente biológico y el cerebro van a procesar y luego usarán para generar respuestas adaptativas a la vivencia conflictiva. Para cambiar dicha respuesta adaptativa y desactivar la enfermedad debo editar (modificar) la respuesta que doy modificando mi percepción de lo que me conflictúa. Para eso debo trabajar simultáneamente en los niveles de pensamiento, emocional, energético y biológico (que están interconectados entre sí). Este es el trabajo que se hace en consulta.

miércoles, 25 de diciembre de 2019

La carta natal como proyecto de alma

La creatividad en sus infinitas formas es innata en nosotros/as.
La carta astral contiene un código evolutivo de procesos, donde cada energía zodiacal (Aries, Tauro, Géminis, etc.) representa un momento característico de ese proceso. Por ejemplo, Aries es un momento de impulso, de inicios, mientras Piscis corresponde a un momento de disolución y de pérdida de forma. Ningún momento es mejor o peor que otro. Todos son necesarios y complementarios para que dicho movimiento y sus dinámicas se lleven a cabo. La carta, por más que nosotros la veamos en un papel o en una pantalla, al igual que la vida es dinámica, no es estática. Entre los procesos evolutivos mencionados, se encuentra nuestra encarnación en la materia aquí en la Tierra, ya que nuestra vida también está sujeta a leyes del movimiento. Si bien parece ser que nuestra alma ya lo tiene todo y no necesita nada, acá venimos a experimentar diferentes cosas y a aprender a manejar las energías implicadas en la creación, pues la fuente (Dios, el absoluto, el Uno…llámele cada uno como quiera) ES creación…y de tal palo, tal astilla 😊.

Aprendemos a crear bajo ciertas leyes conociéndolas y aprendiendo a manejar energías creadoras, tales como la emoción, el pensamiento, la atención, la perspectiva, etc. Es por esto que a menudo se dice que lo que vivimos es nuestra creación. Esto no hay que tomarlo en un sentido egocéntrico (“La realidad no existiría sin mi”) sino más bien en uno que posibilita variados potenciales de acción y de movimiento ante la creación colectiva de la que formamos parte. Es en este contexto en donde leemos una carta natal como un proyecto de vida de un alma y en donde se muestra la configuración psíquica, energética y evolutiva que le es funcional a ese proyecto. Por esta razón es que no hay cartas buenas ni cartas malas. Cada quien tiene la adecuada y perfecta para el proyecto que su alma tomó en este momento. Allí no hay azar, no es que nos “haya tocado” tal o cual carta. El alma sabe perfectamente lo que emprende, y si se involucró en cierto movimiento de aprendizaje creador es por y para algo. 

Cuando empezamos a reconocer ese proyecto de vida es cuando leemos mejor las energías de cada momento: tal vez hay momentos de vida en donde lo más adecuado es entrar en muchos vínculos, mientras en otros la vida fluya mejor en soledad; en algunos será necesario profundizar en pocas cosas, y tal vez en otros diversificarse y explorar múltiples posibilidades. Hay momentos donde todo fluye mejor dejando de planificar y viviendo el día a día improvisadamente. En otros, debemos ser hábiles arquitectos y organizadores de lo que vamos hilando. Hay instantes donde lo adecuado es fijar un objetivo y sostenerlo a toda costa, mientras en otros se nos diluyen las formas y se nos caen todas las certezas. Hay tiempos para construir y otros para demoler. Las posibilidades son infinitas, y las configuraciones propias de cada uno también. No hay dos cartas iguales sencillamente porque no hay dos personas iguales (y no, ni los gemelos son iguales). 

Si bien no es necesario entrar en crisis para ello, a menudo ocurre que cuando estamos en búsqueda del sentido de nuestros pasos o cuando sentimos que ya no hay ninguno y perdemos todo rumbo en la vida, entonces es ahí cuando se nos vuelve más urgente la necesidad de reconectar o recordar el proyecto de vida que estamos ejecutando, y en no pocos casos tomar conciencia profunda de este proyecto y ver con toda claridad y evidencia cómo todas las piezas -no importa cuáles hayan sido- caben en su lugar es lo que nos devuelve la claridad y el entusiasmo por seguir adelante en la nueva etapa que se plantea en el momento presente. Y cuando el alma va recuperando su presencia a la vez va retornando la alegría y, sobre todo, la paz. Y eso no es poca cosa, ya que cuando sentimos que lo que estamos SIENDO y lo que hacemos desde ese SER contribuye a un bien mayor, cuando aporta a un orden más grande que yo y que tú y que nos abarca a ambos, entonces es cuando nos habita la paz y una dicha profunda y duradera comienza a manifestarse en nosotros.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Actividades 2020: Curso anual de Astrología Moderna - Segundo año

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Has decidido adentrarte en el maravilloso mundo de la astrología y quieres aprender con bases sólidas, una gran experiencia práctica y conocimientos comprobables de manera vivencial, todo en un enfoque moderno y actualizado a los nuevos tiempos y nuevos paradigmas? 

Con mucha alegría comunico que ya están abiertas las inscripciones para el Segundo año del Curso Anual de Astrología Moderna, que iniciará en marzo de 2020, en donde profundizaremos los conocimientos básicos del primer año, agregaremos otros nuevos y, por sobre todo, tendremos un eje de práctica astrológica a lo largo de todo el año, donde cada alumno/a traerá sus propios casos y aprenderá las bases de la lectura de la carta astral mediante cada uno de ellos, formulando hipótesis astrológicas con seriedad y solidez, conjugando para ello el análisis y la intuición entrenada, ambas facultades muy necesarias a la hora de trabajar con cartas astrales, tanto en problemáticas concretas y específicas como en lecturas globales. Por este motivo, este Segundo año tiene un carácter esencialmente práctico, donde pondremos en movimiento lo aprendido, a la vez que seguimos profundizando. 

A continuación detallado el programa de estudios y toda la información. Los/as espero en este maravilloso camino de vida que es la astrología!

PROGRAMA SEGUNDO AÑO - PROFUNDIZACIÓN Y PRÁCTICA ASTROLÓGICA

EJE I-Conocimientos y contenidos.

-Recapitulación y profundización de contenidos de primer año.
-Los nodos lunares.
-El ascendente.
-Polaridades entre signos. Similitudes y diferencias.
-Revisión de aspectos.
-Planetas transpersonales. Profundización.
-La Eclíptica. Elementos mínimos de astronomía.
-Introducción al panorama de ciclos y tránsitos en la carta natal. Saturno y los ciclos saturninos. Incorporación del esquema de tránsitos a la lectura astrológica de cada caso.


EJE II-El inconsciente y su rol. Características.

-Herramientas de decodificación del inconsciente: proyecto sentido, lealtades familiares y dinámicas transgeneracionales, lectura gestual y corporal. El acto simbólico. 
- Nuevos paradigmas en salud y enfermedad. Decodificación de la enfermedad y funcionamiento del inconsciente biológico. Las leyes de Hamer. Nociones básicas de Decodificación biológica y Psicogenealogía aplicadas a la práctica astrológica. 
-El karma y sus implicaciones en la carta astral. Los vínculos Kármicos. El proyecto del alma y su red vincular. 
-Leyes operativas de funcionamiento: resonancia, correspondencia, unidad y polaridad, conservación de la energía y de la información. Causalidad y sincronía.


EJE III- Práctica astrológica.


Cómo posicionarse para leer una carta astral? por dónde comenzar, cómo seguir? En qué fijarnos? 
-Revisión detallada de casos prácticos aportados por el profesor y, fundamentalmente, por los alumnos. Formulación de hipótesis astrológicas. Discernimiento de las problemáticas de cada caso. 
-Posicionamiento ante la lectura y la práctica astrológica. Lectura global y lectura focalizada. 
-Los personajes del ego en consulta y las dinámicas astrólogo-consultante. El ego en el astrólogo y su educación. Las proyecciones y la sombra. La resonancia y dinámicas de espejos. Presencia de guías y de entidades. 


INFORMACIÓN GENERAL:

Descripción: El segundo año está organizado en torno a tres grandes ejes temáticos, y tiene un carácter fundamentalmente práctico. Luego de asentar las bases astrológicas en primer año, ahora es momento de pasar a la integración y el ejercicio de los conocimientos a través de la práctica, a la vez que se van integrando nuevos contenidos y se profundiza en lo ya adquirido.
Requisitos: Haber cursado el primer año. En caso contrario, conocimiento asentado y funcional de signos, planetas, casas y de la estructura esencial de una carta astral. 

Duración y horario: 14 de Marzo de 2020 a fines de Diciembre de 2020. Una clase semanal de dos horas de duración los días sábado de 11:00 a 13:00 en zona Nuevocentro Shopping.

Mensualidad: $2.000 pesos, a pagar la primera clase de cada mes.

-Profesor guía: Mauricio Gómez Mellado, astrólogo y decodificador biológico. Diplomado en Astrología Humanística en Santiago de Chile en la escuela del profesor Luis Mellado Covas (2016-2019).

Inscripciones e informes: (+598) 094 585 134 (Celular y Whatsapp).

martes, 3 de diciembre de 2019

Actividades 2020: Curso anual de Astrología Moderna - Primer año (online o presencial)

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Te apasiona la astrología y quieres estudiarla con seriedad y en profundidad? Con gran entusiasmo comunico que se encuentran abiertas las inscripciones para la formación anual en astrología moderna 2021, enfocada a proporcionar una base sólida, práctica y actualizada de las herramientas astrológicas elementales, que nos ayudan a transitar más conscientes nuestros proyectos de vida.

La carta es un gran mapa, esquema o “plano/mapa” de vida en el que se encuentran muchas claves que aprenderemos a leer y descifrar para ir comprendiendo y sintiendo cada paso del presente en que vivimos en donde se despliegan las energías zodiacales, configurando un proyecto de vida que nuestra alma diseñó y se decidió a experimentar y recorrer. Muchas veces, inmersos en nuestras experiencias cotidianas tendemos a olvidarnos de cuál podría ser este proyecto, por lo que la astrología es un gran recordatorio que a través de sus claves multidimensionales -signos, energías planetarias, etcétera- nos ayuda a recorrer cada experiencia reorientándonos o recalculando el rumbo allí donde fuese necesario, y de este modo nos (re)alineamos con la coherencia interna desde la que brota la mayor felicidad y alegría de lo que ya somos y de lo que podemos ser, en tanto individuos y en tanto parte de un colectivo.

A continuación el programa anual y toda la información relativa al curso:

PROGRAMA PRIMER AÑO: BASES PARA LA LECTURA DE LA CARTA ASTRAL

1-Introducción: Qué es astrología?
-Definición
-Uso de las herramientas astrológicas hoy
-La rueda zodiacal como código de procesos evolutivos
-La astrología como un saber dinámico y en movimiento
-Diferencias entre constelaciones y signos.

2-La carta astral, herramienta esencial de la astrología. Componentes y aspectos técnicos
-Qué es una carta astral? (y qué no es)
-La multidimensionalidad del símbolo astrológico
-Elementos constitutivos: signos, planetas, casas, ejes, nodos, cuadrantes, etc.
-El zodíaco en reposo.
-Los aspectos entre planetas.

3-Los doce signos astrológicos
-Descripción, características y modalidades
-Los cuatro elementos: Fuego, tierra, agua, aire
-Dinámicas y relaciones entre signos.

4-Los diez planetas
-Descripción general, características y regencias
-Planetas personales, sociales y transpersonales
-Dinámicas y relaciones entre planetas. Relación entre signo y planeta.

5-Las doce casas
-Descripción y características
-Casas cargadas y vacías. Casas angulares
-El Ascendente, Descendente, Fondo cielo y Medio cielo
-Ejes y cuadrantes
-Relaciones y vínculos entre casas.

6-El inconsciente y sus mecanismos
-El inconsciente y algunas de sus manifestaciones básicas. La personalidad o “ego” y sus personajes de identidad. El proyecto de vida del alma. Los criterios de alma y los criterios de la personalidad.
-La proyección, racionalización, represión, etc.
-Los automatismos lunares.
-La “Sombra”.
-Breve introducción al proyecto sentido y los programas transgeneracionales.

7-Primeros  pasos en la lectura de una carta
-Cómo leer una carta astral? Por dónde comenzar y cómo seguir? Cómo se relaciona cada elemento con los demás? Orientaciones prácticas de cara a discernir elementos básicos.
-Los cuatro pilares de la carta, primera aproximación a una lectura global coherente.
-Síntesis de elementos. Qué lugar ocupa cada uno dentro del todo y por qué?


INFORMACIÓN GENERAL:

-Descripción del curso: Este primer año del curso de formación esencial en astrología moderna está diseñado para entregar fundamentos sólidos y prácticos con los que enfocar la lectura de la carta astral, haciendo énfasis en una base de conocimientos aplicable, prescindiendo de teorías astrológicas desactualizadas o sin una base funcional práctica que las respalde. El objetivo de este nivel básico es establecer cimientos firmes y coherentes con los que enfocar la astrología y su práctica, sea esta profesionalmente en consulta o por intereses personales.

De este modo, una vez asentadas con firmeza las bases teórico-prácticas en este curso, en el siguiente año se continúa la formación con la revisión profunda y detallada de los diferentes elementos necesarios para hacer una síntesis del proyecto contenido en una carta natal –y que no es simplemente la “suma” de partes aisladas-, con lo que ya estamos en condiciones de revisar otros factores (tales como ciclos, tránsitos, progresiones, etc.) que requieren de fluidez y coherencia en el manejo de los contenidos básicos. La aplicación práctica y el estudio personal a través de casos, ejemplos y actividades vivenciales es una parte esencial del curso, ya que sin ella todo conocimiento astrológico que tengamos quedaría en lo meramente teórico o intelectual, sin pasar a lo experiencial que es donde la astrología cobra vida y sentido.

-Metodología: Enfoque expositivo, participativo y vivencial, trabajando con la propia carta natal y su información a lo largo de los módulos del curso a medida que se van desplegando los contenidos. Casos y ejemplos prácticos para ilustrar cada tema. Trabajo personal por parte del alumno/a.

-Duración: 10 meses de clases. Una clase a la semana de 120 minutos de duración en horario por definir.

-Requisitos: No tiene. Abierto a todo público con o sin conocimientos previos de astrología. Para trabajar con la propia carta natal se debe conocer fecha, hora y lugar de nacimiento.

-Mensualidad: $2000 pesos, a pagar en la primera clase de cada mes vía efectivo, transferencia, giro o depósito. Para formalizar la inscripción es requisito en ambas modalidades tener pagada la primera mensualidad a más tardar el día de la clase de inicio del curso.

-Profesor guía: Mauricio Gómez Mellado, Astrólogo y Decodificador biológico. Diplomado en Astrología Humanística en Santiago de Chile en la escuela del profesor Luis Mellado Covas (2016-2019). Estudios en Biología total de los seres vivientes, Psicogenealogía y PNL.

Inscripciones e informes: (+598) 94 585 134 – Celular y Whatsapp.

Los/as espero en este apasionante mundo de la astrología!

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Nuevos paradigmas de la salud - Notas acerca de la enfermedad

La medicina académica se ha batido ya por más de un siglo en una guerra invisible contra supuestos enemigos, susceptibles de recibir todas las proyecciones del inconsciente individual y colectivo y entonces ser indicados con el dedo como culpables externos (uno de los deportes favoritos de la psique: la proyección) desde el surgimiento y la propagación de la teoría microbiana de la enfermedad, en donde se descubrió que había seres microscópicos que hacían “algo” desconocido. Ello bastó para ser sospechosos de generar todo tipo de enfermedades. Y es que la parte primal del cerebro que tenemos funciona así, está entrenada para la supervivencia, por lo que reacciona con miedo ante lo que desconoce y no comprende, poniéndolo automáticamente en la categoría de potencial enemigo. Y entonces, debido a los mecanismos defensivos de proyección de la psique, ante algo que no se entiende resulta mucho más cómodo poner enemigos fuera a los que luego responsabilizar por todo.

Como resultado, tenemos un paradigma de la salud que en realidad se ha erigido sobre la toxicidad del miedo más básico a lo desconocido. De ahí que todo lo que se sabe a nivel académico de la enfermedad es un equívoco de percepción porque parte de una distorsión cognitiva. La medicina mecanicista puede describir procesos y funcionamientos pero no sabe nada de lo que se mueve detrás de ellos. Y cada vez que intenta salir con hipótesis causales fracasa rotundamente porque provienen de esa distorsión de base. Cómo podría ser diferente si el terreno sobre el que germina sigue siendo el mismo desde hace más de 100 años?

En los nuevos paradigmas de la salud, sabemos que su funcionamiento no responde al azar (qué es eso, en todo caso?) sino a la vibración. Esto es simple física, ni siquiera es algo místico. En el inconsciente (allí es donde hay que focalizarse si se busca saber más de la enfermedad) la afinidad vibratoria está a la base del compartir percepciones y de las transferencias de información. No se trata de negar los buenos descubrimientos de la medicina convencional, sino de observarlos con una mirada desprovista de miedo y de preceptos morales, ya que la biología funciona en un ámbito donde no existe la moralidad, donde no hay un bien o un mal predeterminados, sino que funciona de forma tal que mantiene un orden que se adapta a las diferentes circunstancias con que se va encontrando. Y la enfermedad mirada con crudeza es simplemente eso: una respuesta de adaptación ante una entrada de información que debe ser gestionada. Sobre esa base ya podemos empezar con interpretaciones, nos parezcan estas favorables o no. Por ejemplo, en lo personal me parece muy favorable la interpretación de quienes han dicho que tras la enfermedad hay un mensaje, un aprendizaje claro y preciso escrito en clave inconsciente y biológica. Por lo tanto, para leerlo tenemos que descubrir también cuál será esa clave biológica, y para leerla tenemos que posicionarnos desprovistos de moralismos y de miedos asociados. 

En los nuevos paradigmas vemos la enfermedad como una respuesta matemática, desencadenada en el momento preciso y de la forma exacta, donde no hay lugar a confusión (es cierto, podemos no saber de dónde viene, pero es porque aún conocemos muy poco). La matemática, al igual que la biología y la física, no es dependiente de la moral: si se hace una operación, tendrá un resultado numérico y ya está. No hay nociones de “bueno” o “malo” detrás. No aplican. 

Desde ese miedo primal a lo desconocido hemos hablado de “contagio”, “sistema defensivo”, tumores “malignos” y cuanta otra cosa en lenguaje belicista y desempoderante. En mi experiencia, ninguna de esas cosas existe. Existen células, existen personas enfermas, existen tumores, y muchas otras cosas. He visto una y otra vez que detrás de la enfermedad propia y ajena hay una carga conflictual precisa, específica (no simplemente “emociones negativas” o “miedo”…eso es muy general todavía, y queremos más precisión), que puede haberse generado quizás en espaciotiempos muy lejanos (incluso en las dinámicas transgeneracionales con las que resueno o en vidas pasadas…) y haber pasado muy desapercibida, pero ahí está. Y su existencia tiene una finalidad muy específica y funcional. Tiene un propósito. De ahí que para pasar a la salud también hay que tener un propósito, capaz de sustituir y hacer propio el que la enfermedad está cubriendo. Si mi única forma de recibir atención es cuando me enfermo entonces la enfermedad tiene el propósito clarísimo de traerme el amor que creo no merezco de otro modo, por lo que mientras no descubra una mejor forma de hacerlo –un nuevo propósito- la enfermedad seguirá estando allí ayudándome a gestionar lo que no creo capaz de hacer. Si mi inconsciente biológico percibe a mi padre como un depredador exigente que me atacará si no obtengo la excelencia en los estudios, entonces mi miopía que no me deja ver el pizarrón de la clase tiene el propósito clarísimo de ayudarme a gestionar mi conflicto en clave biológica: si no puedo ver más la pizarra ya no puedo estudiar y fin del conflicto, tengo la respuesta perfecta…a menos que indague los porqués de que perciba mi supervivencia condicionada por la aprobación académica de mi padre.

Hamer y otros han mostrado que no hay nada parecido a la noción convencional de contagio. Más aún, mostraron que la enfermedad se dispara como reparación JUSTO DESPUÉS de que el conflicto que la origina se ha desplegado y resuelto. He visto esto funcionar con precisión matemática. Lo que sí hay es una trama relacional donde el inconsciente es una sola gran unidad, conectada entre todas sus “partes” -que no son tal, pero las percibimos de este modo- que se relacionan entre sí de infinitas maneras y entonces lo que hay es la posibilidad de vivencias compartidas a nivel de inconsciente. Cuando esto toma a un colectivo entero, se da lo que conocemos como “epidemias”, que es cuando hay un flujo de información conflictual común que está afectando a todo un grupo humano –o a varios. Un ejemplo clásico es cuando hay grandes movimientos o informaciones nuevas que entran en la psique inconsciente colectiva. Quienes entran en conflicto con lo nuevo, entran en la casuística de la epidemia (Véase por ejemplo la peste negra en el siglo 14, justo en el momento en que se daba la transición a un nuevo mundo, completamente nuevo, que marcaba el fin de una época).

De este modo, hablar de “sistema inmunitario” en términos convencionales no tiene sentido, lo que hay es un sistema encargado de la mantención y limpieza, pero no una trinchera con células “asesinas” a la espera perpetua de “ataques” ni nada que se le parezca. Los tan citados virus (cuando nadie sabe qué carajos, entonces “debe ser viral”…los médicos usan mucho el comodín del virus) ni siquiera están vivos, no se reproducen por sí mismos ni tienen metabolismo. Simplemente son tomados por resonancia allí donde tienen un propósito. Son un “pendrive biológico” donde cargan la información que resuena con el receptor. Si no está en mi la carga conflictual para la que el virus es parte de la solución adaptativa de respuesta, no me enfermaré aunque todos alrededor lo estén. De hecho esto me pasó muchas veces y pasa frecuentemente a muchas personas…y al parecer nadie se cuestiona el por qué. La explicación clásica médica es un argumento circular sacado del mismo paradigma antiguo: debe ser porque tienes un “sistema inmune” más fortalecido. Incluso han existido casos de gemelas unidas ("siamesas") donde una se enferma de neumonía y la otra no. Que haya enfermedades con presencia de microorganismos no implica que estos sean los causantes. Más aún, se dice que podemos tener tanta o más cantidad de bacterias que de células en nuestro organismo. Si esto es cierto…a nadie llama a reflexionar? 

Las evidencias de que la enfermedad y la salud no funcionan como nos han contado están a la vista y son objeto de la lógica más básica. Tal vez por eso mismo parecen ser lo más difícil de ver, más aún si estamos cegados por el miedo colectivo a la enfermedad, aprendido por el cerebro más primario como respuesta ante lo que aún no se comprende y luego transmitido en las cadenas de información transgeneracional y colectiva hasta el presente. A quienes nada de eso nos hizo sentido seguiremos observando e investigando desde otros lugares…

En el fondo, esta situación simplemente nos muestra algo que ya sabemos pero que no asumimos: que el miedo es el lugar menos indicado para elaborar hipótesis y pretender tomarlas como verdades absolutas.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Plutón, los procesos individuales y colectivos. La inquietud en Latinoamérica

Si somos observadores, notaremos que la muerte es una parte intrínseca y fundamental de los ciclos  de vida: los árboles se “mueren” y regeneran cada año, si los depredadores no matan a un cierto número de gacelas para alimentarse, entonces se producirá una sobrepoblación de herbívoros que al arrasar con otras especies vegetales que les sirven de alimento todo ello terminará generando un desequilibrio en el sistema completo. La muerte, los finales y el derrumbamiento de lo que una vez floreció son una parte esencial de la vida. Nuestra situación de vida personal y los sistemas colectivos no son la excepción, pues forman parte de esquemas evolutivos que todo lo abarcan (y no, no estamos por encima de ellos😁). Y la astrología no es sino una herramienta por la que podemos intuir una pequeña parte de esos grandes procesos.

Cuando aquella fuerza evolutiva conocida como Plutón, encargada de la muerte y el posterior renacimiento de todo lo que debe expirar para ser transformado y trasvasijado a una nueva forma acorde con la vibración de los tiempos, no es extraño - sino incluso esperable- que se produzcan movimientos intensos, inquietud, destrucción y desmoronamientos como parte del proceso. Últimamente, buena parte de latinoamérica ha estado bastante inquieta y sacudida con algunos de estos estertores, pero la lección a sacar es que no hemos de temerle a estos movimientos ni mucho menos entrar en total pánico, sino que debemos tomarlos como procesos necesarios e inevitables para que todo lo nuevo que está acorde con los tiempos pueda comenzar a materializarse. Plutón es implacable. Si tiene que destruirlo todo, lo hará aunque nos aferremos con todas las fuerzas a lo caduco y que ya no es útil al propósito evolutivo del momento, así que resistirse no tiene sentido.  

Si hay algo que temer, quizás sería a la pretensión de aferrarnos al pasado que está listo y dispuesto a morir, y al quedarnos pegados allí, en vez de abrirnos a un movimiento completamente nuevo y asumir que lo que ya no va más se terminó. El mensaje de Plutón es algo así como “todo lo que hacíamos hasta ahora ya no sirve más, y es necesario transformarlo todo, de arriba abajo”. Es radical. 

Plutón destruye todo lo que no es genuino con nuestros sentires más profundos, no importa cuán oculto o sepultado esté, a la vez que nos insta a sentir el poder de lo que sí lo es. Mientras sigamos rechazando la muerte, la destrucción y el desmoronamiento de esquemas como parte de la vida, seguiremos mirando con pánico estos procesos de transformación individuales y colectivos, y esta energía planetaria seguirá siendo incomprendida. Plutón nos enseña que la vida no es un camino de dualismos, sino que vida y muerte, oscuridad y luz danzan en un baile en que todos esos dualismos están perfectamente coordinados, y que si nos polarizamos en uno u otro, tarde o temprano deberemos integrar al que excluimos.

Actualmente Plutón está desde 2008 en el campo energético conocido como Capricornio, que representa también las estructuras sobre las que se sostiene lo que usualmente llamamos “el sistema”, por lo que -aunque pueda sonar extraño- es perfectamente esperable y nada descabellado que se dé una seguidilla de sacudones y estallidos fuertes –pacíficos o no- que tarde o temprano terminen por echar abajo los modelos y estructuras que ya no sirvan y que toda la sordidez y emociones reprimidas que ocultaban y ocultábamos salga a la superficie como materia prima para los procesos de transformación. Nunca debemos despreciar el barro. Si no, es que aún no hemos entendido nada, ya que ahí está la semilla de la integración de lo que se necesita para continuar camino en lo que ahora viene.

Con Plutón, es útil tener claro que lo que se acabó, se acabó. Hasta el último ladrillo. Se tarde lo que se tarde; no importa si semanas o un par de generaciones, pero cuando un sistema se derrumba bajo la fuerza plutoniana, es que llegó a su fin. De nosotros depende siempre que la transición sea lo más íntegra y lo menos áspera y sufrida posible. Es la opción que tenemos, y es suficiente. Mejor alinearnos con lo nuevo que quedarnos pegados en lo que va a morir. Así son los procesos evolutivos, no dependen de nosotros, sino que estamos tan sujetos a ellos como todo el resto de la diversidad viviente. Mejor vivirlos sin miedo y disfrutando en la medida de lo posible.